Panorama de fincas y bosques se redefine en Río+20

22 junio, 2012 by (comments)

Aunque las fincas y los bosques son conceptos que a veces se definen en términos de blanco y negro, los “tonos grises” parecerían ser la paleta más apropiada para representar los complejos nexos entre estos dos sectores. Dos eventos llevados a cabo esta semana paralelos a Río+20 dejaron este mensaje.

Uno de ellos fue un panel científico de discusión sobre bosques, energía, alimentos e ingresos, que hizo parte de Bosques: La 8ª Mesa Redonda en Río+20, un evento realizado el 19 de junio y organizado por el Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR). Aunque se desarrolló en un tono cordial, la discusión hizo que varias concepciones disyuntivas erróneas desaparecieran.

Entre ellas, la imagen persistente del pequeño agricultor como principal protagonista de la deforestación en la Amazonia. Ruth DeFries, Profesora de Desarrollo Sostenible en la Universidad de Columbia, Estados Unidos, pintó un cuadro más matizado, citando evidencia de imágenes satelitales, que muestran un marcado cambio hacia la tala forestal a gran escala por parte de la agricultura comercial orientada hacia la exportación.

Las presiones comerciales que impulsan la frontera agrícola plantean una grave amenaza para los bosques al igual que para los medios de vida tradicionales de las comunidades rurales. A su vez estas presiones también representan una oportunidad, según sugiere DeFries, dado que los incentivos del mercado las pueden moldear, como la reciente ampliación de la industria brasilera de soya de una moratoria sobre la deforestación en la Amazonia. Según indicó, las señales del mercado podrían conducir a un aprovechamiento más eficiente de las tierras —como la restauración de las tierras degradadas que ya han sido taladas en lugar de más tala forestal.

Este último punto contribuye a entender mejor las discusiones sobre agricultura eco-eficiente dentro del marco del 45º aniversario del CIAT.

Otra concepción errónea que desaparece es la que se tenía de los bosques como un recurso natural que obstaculizaba la seguridad alimentaria. Por el contrario, afirmó DeFries, los bosques son una fuente vital de alimentos, que actúan como “supermercados naturales para mil millones de las personas con menos recursos en el planeta”, citando una hoja divulgativa del CIFOR.

Pero “ese no es el final de la historia: Los bosques también proporcionan a la agricultura servicios ecológicos fundamentales, como la regulación de los abastecimientos de los recursos hídricos y la protección de especies silvestres relacionadas con los cultivos, que pueden poseer genes útiles para el fitomejoramiento”, concluyó DeFries.

Esta discusión hizo eco de un debate más extenso acerca del nexo entre los alimentos y los bosques, que se llevó a cabo en la jornada anterior en el Día de la Agricultura y el Desarrollo Rural. En un evento de aprendizaje que abordó “el interrogante de compartir las tierras o prescindir de ellas”, varios socios en el Programa de Investigación de CGIAR sobre Bosques, Árboles y Agroforestería plantearon la visión de un enfoque integrado que ayude a reconciliar la protección ambiental con una mayor seguridad alimentaria.

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Filed Under: Actividades Institucionales, Agro-ecología y Economía