Biofortificación, estrategia clave para la seguridad alimentaria

31 julio, 2015 by (comments)

Con la presencia de cerca de 80 representantes de instituciones internacionales, ONG, universidades, gobierno e instituciones colombianas, se llevó a cabo el taller sobre biofortificación de alimentos en el CIAT, entre el 29 y 31 de julio, proceso liderado por el Ministerio de Salud y Protección Social en el marco de la Estrategia Nacional de Prevención y Control de las Deficiencias de Micronutrientes.

Esta iniciativa tuvo como objetivo reunir organizaciones que tienen incidencia en el sector agrícola y nutricional en Colombia, permitiendo el intercambio de conocimientos para la construcción  colectiva y participativa de un plan de trabajo con un enfoque más pragmático para abordar la inseguridad alimentaria, centrándose en mejorar la nutrición mediante el desarrollo de cultivos de primera necesidad que produzcan mayores rendimientos.

Precisamente por esto el encuentro se centró en biofortificación, que es la técnica de  fitomejoramiento que permite la realización de actividades destinadas a mejorar las cualidades genéticas de un cultivo para aumentar el contenido de nutrientes presentes y acrecentar su nivel alimenticio, porque dichas siembras son mejoradas con más sustentos  naturales y no son transgénicos.

“Hay que implementar estrategias que permitan que la población y especialmente los niños, no sigan sufriendo por desnutrición. Hoy nos hacen un llamado a todas las organizaciones a nivel nacional para decirnos que hay una forma de llegar con alimentos masivos a ese público y es con la biofortificación de alimentos”, manifestó Ligia Silva, representante del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural. 

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Por su parte, Fernando Puerto, también del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, agregó que “actualmente hay un convenio con el CIAT para temas relacionados con el mejoramiento de la calidad y la producción de alimentos, con el propósito de desarrollar variedades más ricas nutricionalmente y fáciles de establecer en zonas secas para hacer frente al tema de cambio climático que está  golpeando fuertemente varias regiones del país. Esto genera acciones concretas que permiten el relacionamiento institucional entre el Ministerio, Corpoica y el Centro”.

A su turno, Rafael Zabala, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura – FAO – en Colombia, explicó que este taller permite que organizaciones como el Ministerio de Salud, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, el Departamento de Prosperidad Social, Corpoica, CIAT y la FAO, estén cerca de la  intersectorialidad a nivel práctico y operativo, pues reunir diferentes instituciones significa que se está más cerca de que el tema de biofortificación se convierta en una prioridad en la seguridad alimentaria del país, permitiendo acercarse a una política pública con enfoque territorial para el desarrollo rural y urbano.

Dijo, además, que este proyecto trae a su vez  beneficios  agronómicos como la tolerancia a la sequía y un alto potencial de rendimiento; en algunos casos ofrece cierta resistencia a plagas y enfermedades. La amplia participación de los agricultores en el proceso de investigación y selección ha ayudado a asegurar que las nuevas variedades tengan un gran atractivo.

“Es fundamental asegurar que los cultivos biofortificados sean tan productivos y resilientes -aún más- que las variedades que cultivan actualmente los agricultores. Su abordaje debe ser intersectorial y multidisciplinario. Esta multicausalidad solo depende de la cadena agroalimentaria (disponibilidad, acceso, consumo y utilización biológica de los alimentos), también tiene mucha relación con la organización y participación ciudadana y la existencia de planes de desarrollo que aborden la problemática de salud, nutrición y pobreza desde una perspectiva integradora y orientada al desarrollo humano”, resaltó Yenny Consuelo Velosa, representante del Ministerio de Salud y Protección Social.

Al referirse a las proyecciones que permiten este tipo de iniciativas, Marlene Rosero, analista de comunicaciones de HarvestPlus, agregó que esta es una oportunidad para crear una canasta individual o familiar de alimentos que contengan un alto porcentaje de zinc y hierro en los cultivos de fríjol, arroz y maíz que son los más consumidos por las personas en Colombia.

“El taller sobre biofortificación es la oportunidad para discutir estrategias y plantear acciones para combatir la deficiencia de micronutrientes en el país. En América Latina hay dos países que incluyeron en sus planes gubernamentales esta iniciativa, Panamá y Colombia, en los cuales se va a hacer énfasis en el trabajo de campo y en la integración de diferentes entidades como el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR), Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS), Universidades, ONG, Corpoica, entre otras, para crear acciones que beneficien a la comunidad afectada”, puntualizó Elcio Guimarães, director regional de investigación del CIAT para América Latina y el Caribe.

Como conclusión de este taller, acordaron que  se debe promover el que los niños y sus familias tengan una alimentación lo más variada posible y densa en nutrientes. Para lograr esto, las organizaciones deben trabajar sobre los mismos objetivos creando un engranaje que permita llevar a cabo acciones que ayuden a mejorar el consumo de alimentos ricos en micronutrientes, pues la carencia de estos puede deteriorar el desarrollo mental y físico y acabar con la vida  de las personas.

Al final de la jornada se acordó trabajar en equipo en los siguientes temas durante 2015-2016:

  • Establecer un diagnóstico participativo de necesidades de biofortificación a nivel territorial.
  • Plantear proyectos productivos con alimentos biofortificados de tipo integral (producción, educación, nutrición).


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