El tema del mes: Restauración de suelos y paisajes

30 octubre, 2013 by (comments)

El suelo es como el aire que respiramos —no podemos vivir sin él. Nos provee alimentos, limpia nuestra agua, sustenta nuestros ecosistemas y medios de vida, e incluso nos da medicinas que salvan vidas. Y, sin embargo, no estamos haciendo lo suficiente para protegerlo y nuestros paisajes están en dificultades.

restoring_soils_landscapes

¿Cuál es exactamente el problema?

Cálculos conservadores afirman que el mundo está perdiendo 24 mil millones de toneladas de suelo fértil cada año. Es decir, 3.4 toneladas perdidas cada año por cada persona en el planeta. Tan solo en África, la degradación de la tierra afecta al 67% de las tierras agrícolas, con cerca de 490 millones de hectáreas con claras señales de erosión y cada vez menos vegetación. Si esto no se controla, tendrá un impacto enorme en la seguridad alimentaria y la salud humana y ambiental.

Ya durante los pasados 50 años la degradación de la tierra y el suelo ha reducido los rendimientos de los cultivos y la participación agrícola en el producto interno bruto en un 9–10%. Tapamos esta crisis aumentando los insumos agrícolas; no obstante, esto puede traer otros problemas: la pérdida de otros servicios ambientales, contaminación y demandas energéticas cada vez mayores para apoyar la producción agrícola.

El problema no va a desaparecer, y muchas de las personas de menos recursos en el mundo viven en tierras degradadas y de bajo desempeño. La degradación de la tierra, al igual que la baja productividad, la falta de infraestructura y servicios, y los peligros naturales, son factores determinantes de pobreza, que no permiten que los pequeños agricultores logren una agricultura viable y rentable.

La degradación del suelo ya no es un problema local. La escasez de tierras significa que los pequeños agricultores en África podrían verse en una posición de competencia por la tierra en un mercado global que ha experimentado un aumento exponencial en la inversión extranjera en suelo y agua o ‘captación de tierra’. La conversión de nuevas tierras contribuye al cambio climático.

Así es que, en un mundo en donde uno de los mayores problemas del desarrollo es cómo alimentar a una población de 9 mil millones, ¿qué estamos haciendo al respecto?

¿Cómo alimentamos al mundo sin arruinar el planeta? ¿Cómo aseguramos que nuestros paisajes apoyen la agricultura como un factor determinante de mayor riqueza y equidad en las pequeñas comunidades agrícolas?

Y, dado el estado de los suelos en todo el planeta, ¿es aceptable apuntarle a la tasa neta de cero degradación de la tierra, como acordaron líderes mundiales en Río+20 el año pasado?

¿Deberíamos apuntar más alto? ¿Podemos evitar la degradación de los suelos y restaurar las tierras degradadas? A riesgo de sonar muy Barack Obama: ¡‘Sí, podemos!’ —nunca ha habido un momento más emocionante y favorable para ello.

Por primera vez, adelantos importantes en la investigación científica, la evolución de la agenda de inversión entre los donantes, gobiernos y el sector privado, y la alineación de las iniciativas mundiales, significan que las condiciones están en su punto óptimo para un esfuerzo coordinado para combatir la degradación de los suelos y restaurar las tierras degradadas.

La restauración de los paisajes degradados, empezando por los suelos y de allí pasando por un rango de servicios ambientales, es un enfoque importante del portafolio de investigación de sistemas de secano del Programa de Investigación de CGIAR sobre Agua, Tierra y Ecosistemas (WLE).

Sabemos que en donde los paisajes se encuentran degradados, los servicios ambientales se pierden. La producción general de biomasa está muy por debajo de su potencial porque los suelos han ido perdiendo nutrientes y agua. Se ha perdido la biodiversidad, incluidas especies que brindan importantes servicios de apoyo. Las plagas dominan los sistemas y la pérdida de agua es alta.

El WLE ha adoptado un paradigma en el cual el desarrollo agrícola pasa de enfocarse en el ‘mejoramiento de la productividad’ a la intensificación sostenible que mejora la productividad, contribuye a la sostenibilidad mundial y a la erradicación de la pobreza y aumenta la resiliencia. Este paradigma no se puede lograr sin la restauración de los paisajes degradados.

No obstante, necesitamos tener claridad sobre las causas y el costo humano de la degradación. Sin esto, ¿cómo podemos orientar los cambios en las inversiones, liderar cambios en las condiciones que llevan a la degradación y revertir el daño? La investigación en sistemas de secano del WLE desarrollará estrategias para restaurar servicios ambientales en los paisajes, que sean acordes a las características de cada sitio y ajustadas al potencial biofísico y las realidades sociales/políticas. Después de todo, ningún paisaje tiene la misma precipitación, suelos, mercados, activos, productividad y sistemas sociales que otro.

Este artículo fue publicado originalmente por Deborah Bossio en el blog de WLE,  que durante un mes (del 21 de octubre al 18 de noviembre), se estará enfocando en el tema de la restauración de los paisajes degradados. Allí se debatirán los temas, se discutirán soluciones y se resaltará el trabajo del WLE, sus socios y otros factores para reducir la degradación de la tierra, restaurar suelos y paisajes y promover el manejo sostenible de la tierra. A propósito de que la comunidad de la investigación y el desarrollo se ha dado cita para discutir los temas más apremiantes relacionados con la protección del suelo y de los paisajes en la Semana Mundial del Suelo y el Foro Mundial de Paisajes.

Tagged With: , , ,
Filed Under: Suelos, Suelos sitio web